Una de mis preocupaciones más grandes todo el año y en especial en invierno es el sol (en invierno me resulta más brillante la luz, ¿o sólo soy yo?), y es por ello que soy una exagerada y voy por la calle con mis lentes oscuros y una sombrilla además de ponerme bloqueador solar mínimo factor 30.
Y es que a la hora de escoger los lentes de sol, nos guiamos mucho por el hecho de que son bonitas, son un mero accesorio o simplemente olvidamos usarlas, y dejamos de lado el aspecto funcional, lo cual tiene una repercusión especial para personas que usamos lentes de contacto y para aquellas que tienen implantes cristalinos, puesto que esto aumenta la cantidad de luz que entra al ojo, no debemos olvidar que los propios ojos son lentes finas y delicadas.